
En la autopista, el escabroso cuadro de aquel hombre muerto. En el Chevy, ella, recuperaba el aliento ante aquella premonición de lo incierto. Entre los dos y al tiempo que le tomo recobrar el pensamiento, él, por un extraño suceso, era embestido en la autopista.
Un grito quebró otra vez el silencio.
(*) PEDRO OLÓRTEGUI HUAMANÍ
2 comentarios:
poemas del corazon q llegan d esa vida, como saber como llega, ai q ser akel,...
^^
tu meysi
me enkantan todos tus escritos tus pensamientos
^^
meysi
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