
HE VISTO EL EMPAREJADO REMOLINO de los dedos de agosto
a la submarina luz encenderse en los brazos instintivos de la noche
el agrio olor escarlata y los infames funerales
tus muslos baldíos abrevados al destiempo del olvido
el desterrado vuelo inerte de mis inmóviles orillas
el letal influjo insano de la muerte
la insonora calma en el vientre de la luz del tiempo
a la lluvia caminar por estos desiertos a paso de retorno
al vértigo despertar adherido al insomnio de la espesura
a la noctámbula tempestad que despeina los hombros de las olas
a la aurora calcinar los ojos de los pájaros de la noche
el hilo de la tarde hundirse en el alta mar de los torrentes
el crepúsculo arder en el horizonte del universo eterno
el destino del misterio atravesado por el viento
la constancia de los vagabundos y el silencio
al vacío girar encaramado al firmamento
los enigmas reafilados en las algas aéreas del albatros
arrebatar al extravío la lejanía de tus cabellos
el bífido sueño de un dios es sus más obscuros delirios
la marea distante en el sumergido infinito de los extramares
el fulgor acariciar las sienes del desconcierto
el verbo del asfódelo, los polvos tardíos y el sustento
los cadalsos, los bozos brumosos y los santos juramentos.
(*) PEDRO OLÓRTEGUI HUAMANÍ
1 comentario:
ok gracias x el comentario =)...
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