
"Febril como la carta de amor de una preso, así estoy yo sin ti". Le escribía con lágrimas hace cinco años en un papelito roñoso de la esquina de un viejo cuaderno, mientras él, viajaba camino a casa ansiando verla.
Cinco años más tarde, volvió a escuchar la canción, y las lágrimas volvieron a salir, pero ahora de nostalgia.
(*) PEDRO OLÓRTEGUI HUAMANÍ
1 comentario:
así me siento, cuando encuentro sus viejos pensamientos...;)
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