
SUEÑO QUE ME SUICIDO DE SOLEDAD, de venganza, de silencio, de oscuridad. Sueño desnudo mi cadáver en el útero de la muerte, en el desvencijado vientre antropomorfo de las urgencias, en la pálida luz de Luzbell en mi oración. Sueño los retazos, las sombras y los días, los ojos, el refugio, el leve hombro de tus labios, el agua silenciosa de las manos. Sueño el tiempo, el duelo de tu cuerpo, la posesión, el espacio, el umbral de este mar adentro. Sueño al hombre despierto, los números, el error, el azar del firmamento. Sueño a veces naufragar al principio y a destiempo.
(*) PEDRO OLÓRTEGUI HUAMANÍ







