jueves, 1 de octubre de 2009

farola de los limbos*


SUEÑO QUE ME SUICIDO DE SOLEDAD, de venganza, de silencio, de oscuridad. Sueño desnudo mi cadáver en el útero de la muerte, en el desvencijado vientre antropomorfo de las urgencias, en la pálida luz de Luzbell en mi oración. Sueño los retazos, las sombras y los días, los ojos, el refugio, el leve hombro de tus labios, el agua silenciosa de las manos. Sueño el tiempo, el duelo de tu cuerpo, la posesión, el espacio, el umbral de este mar adentro. Sueño al hombre despierto, los números, el error, el azar del firmamento. Sueño a veces naufragar al principio y a destiempo.

(*) PEDRO OLÓRTEGUI HUAMANÍ

dios hastío*


HA ACTUADO LA MORDAZ SUTILEZA DEL ASESINO. En el insondable delirio. Con el mórbido escrúpulo de una entelequia aglutinante. Donde el olvido y la rompiente se dislocan al inexorable universo ecuestre, al flujo que dura en el instante del aliento sonámbulo del tiempo (Nimbo etéreo y espasmo intermitente).

(*) PEDRO OLÓRTEGUI HUAMANÍ

domingo, 9 de agosto de 2009

Negra sombra del tiempo al volver*


HE DE CONSIDERARME LA ESPERANZA CIEGA DE LAS NEGRAS mentiras. Y vencerme por la sombra impura de mis cabellos. He de acogerme al remordimiento y a la fragancia de las viejas anclas, a la última inocencia y al sabor agonizante del destiempo, al blasfemo voraz en la voz inquietante del abismo, al cuerpo mudo y el viento adentro, al umbral del silencio en el azur luminoso del desfallecimiento, a la estación y al mareo, al vacío, al frío, al puerto y al destino.

(*) PEDRO OLÓRTEGUI HUAMANÍ

domingo, 26 de julio de 2009

heterodoxia*


Al cerrar los ojos
los abro dentro de tus ojos.
Octavio Paz



EN LA HABITACIÓN, SE CONFUNDÍA CON UN ANGUSTIOSO cuadro de Munch, la nebulosa silueta gris del opio y un discordante radiocassette intentaba tomarle el pulso a la oscura canción de un extraño cantante. Acostumbrado a olvidar el tiempo, más no, la angustia y la soledad que eran sus miedos más siniestros, repasaba sus pasos lentos y el otoño de sus vagos sueños desiertos.
Hizo su trabajo el abatimiento. Esperó. El torso perezoso de sus manos lo inquietaban y el oscuro oleaje de la noche se confundía con los bostezos y con el azul lugar, más allá de sus leves deseos.
De súbito, aquella mortal mirada repasó insaciable su rostro. Despertó. Se colgó del cielo, se colgó después del techo y más tarde del suelo. Ahora escarba para suspenderse, eternamente, en las inmensidades del abismo.

(*) PEDRO OLÓRTEGUI HUAMANÍ

domingo, 19 de julio de 2009

la estructura del silencio*


"No nos pudo la pena, y de tu mano
corrió la sombra y se apagó en mi río,
corrió el dolor y se agostó en mi vena"
Pilar Paz Pasamar


LA CANCIÓN LO DESOLABA Y DECIDIÓ NO SEGUIR. La noche era su enemigo y el silencio inoportuno. Dio la espalda a la ciudad, y casi por un repasado instinto, desenfundó el viejo revolver que había tomado poco antes de salir de aquel espantoso lugar. Ella, lo miró fijamente –¡La puta que te parió! ¡el tiempo no está a tu favor!- le dijo. Como la luz del crepúsculo en su extraño presagio la habitación se llenó, en un instante, de un etéreo resplandor.
-Ni del tuyo, vagabunda, ni del tuyo…- Respondía él, mientras, se dejaba caer y doler, en la distancia que se agostó en aquel cuerpo desnudo que yacía frente al sigilo de su asesino.

(*) PEDRO OLÓRTEGUI HUAMANÍ

domingo, 12 de julio de 2009

quimérico*


"Dans le vieux parc solitaire et glacé,
Deux spectres ont évoqué le passé"
Verlaine


AQUEL SINIESTRO RUÍDO MULTIPLICÓ el número infinito de veces que la oyó decir: "A los cuerpos simples también les conviene una muerte simple". Así procedió, tomó el revolver y también la decisión. Ahora, en el más oscuro puerto de aquel infame rincón, luego del fulgor y casi por inercia, los agujeros de su memoria esperan amargamente al ser que ya no será más, el mudo testigo de su traición.

(*) PEDRO OLÓRTEGUI HUAMANÍ

jueves, 21 de mayo de 2009

pleamar*


He visto estrangularse mi cadáver en los alfileres amorfos de la distancia, en las larvas de la muerte, en la onda circular que me arrastra al vacío letal de la nada.

(*) PEDRO OLÓRTEGUI HUAMANÍ

lunes, 11 de mayo de 2009

me sucede el tiempo*


Más allá de "la llama gris de la muerte", así Federico,
como lo dijiste.


El espacio es una maraña delirante, una aprehensión, un nudo en el silencio. Una respiración en su primera pregunta y su consecuencia.

Es la sombra, la vaguedad y la turbia marea de la voz en la nebulosa hoya del azur. Donde se bifurcan los bífidos sueños de la muerte, donde las huellas de tu pelo, en la bruma crepuscular todo, gana claridad.

(*) PEDRO OLÓRTEGUI HUAMANÍ

fronteras inconclusas*


1
Esta es la barrera del infierno, y se aposentó aquí, firme, inacabadamente, en las llamas que me pierden.

2
El ingrávido tiempo reposa mi memoria, el pensamiento solo, invisible; la muerte que, muy a escondidas me devora.

(*) PEDRO OLÓRTEGUI HUAMANÍ

martes, 17 de febrero de 2009

el discurso del presentimiento*


La luz, en su centro mismo,
se alza como una angustia en la oscuridad
como el estupor en los ojos fallecidos
como el tiempo en la despiadada ambigüedad de este silencio,
que no es sino, el único dolor por el que muero.

(*) PEDRO OLORTEGUI HUAMANI